Por fin es viernes, como el ambiente está mas distendido he recordado un anuncio de hace muchos años de un detergente que hoy día resultaría un tanto casposo.
Por fin es viernes, como el ambiente está mas distendido he recordado un anuncio de hace muchos años de un detergente que hoy día resultaría un tanto casposo.
El sueño de toda am@ de casa, el robot de cocina, yo siempre me lo había imaginado como un androide metálico con la cara de Arguiñano. Ahora podemos ir más allá el robot programable con tareas simples de conima para hacernos la vida más fácil.
Acabo de leer esta una noticia en Kriptópolis en la que hablan de unas gafas que incorporan unas cámaras de video que transmiten la señal hasta a 100 metros de distancia.
Este tipo de artilugios me recuerda a aquellos anuncios antiguos en blanco y negro que vendían por correo prismáticos que permitían ver a través las paredes, creo que se han dejado de fabricar porque por mucho que los busco no los encuentro en ningún lado.